Para invierno calentita y con jengibre, para verano fría y con orégano o albahaca.

Siempre me han gustado las sopas con algo que llene la cuchara, no se por que pero los caldos líquidos no me gustan, ¡me encanta que la cuchara tenga peso y se vea llena!
Como estoy tratando de reducir el consumo de refinados y de gluten, los fideos no son un buen ingrediente para las sopas, así que les añado quinoa o arroz integral que además de llenar la cuchara son más nutritivos que la pasta.

  • 250gr de tomates
  • una taza de quinoa
  • media cebolla
  • sal, pimienta, jengibre, orégano, albahaca, ajo y aceite de oliva virgen extra
  • Picamos la cebolla y la sofreímos en una cazuela con aceite de oliva, cuando empiece a ponerse transparente añadimos el ajo.
  • Lavamos y cortamos los tomates en trocitos, los añadimos a la cazuela con un vaso de agua, ponemos sal, pimienta y orégano y/o albahaca y/o jengibre a nuestro gusto y lo dejamos cocinarse a fuego medio 15 minutos.
  • Batimos bien
  • lavamos la quinoa, la añadimos a la cazuela y dejamos que se cocine unos 15 minutos más a fuego medio.
    ¡Listo! podemos poner pipas o semillas para decorar el plato y un chorro de aceite de oliva.