Crackers de semillas

Crackers de semillas

Supercrujientes y nutritivos

Lo mejor para acompañar humus o guacamole, supercrujientes, sin gluten y con mil posibilidades, semillas, frutos secos, picantes, con orégano, con ajo o cebolla en polvo…

Son muy fáciles de hacer, y duran un montón en un envase cerrado, yo suelo aprovechar a prepararlos cuando horneo alguna otra cosa y los dejo al final que se acaben de secar bien mientras el horno se enfría.

  • 1 taza de agua
  • 1/2 taza de semillas de lino
  • 1/2 taza de semillas y pipas variadas, girasol, calabaza, sésamo, chia…
  • sal, pimienta, orégano, ajo o cebolla en polvo…
  • Mezclamos todas las semillas y las separamos en dos montones, uno de aproximadamente 1/3 del total y otro de aproximadamente 2/3 del total.
  • Trituramos con la batidora los 2/3 de semillas que hemos separado y los juntamos con el 1/3 sin picar.
  • Ponemos el agua en las semillas y dejamos reposar una media hora, las semillas de lino harán que toda la mezcla absorba el agua y se espese.
  • estiramos la mezcla en la bandeja del horno con papel vegetal, tienen que quedar muy finito, con un grosor de 1 o 2 milímetros, y lo más igual posible, ya que sinó unas zonas se hornearán más rápido que otras y podrían tostarse demasiado.
  • Horneamos 5 minutos a 180º y dejamos dentro del horno apagado hasta que la mezcla se seque bien y cruja.
  • Si queremos que tengan forma triangular, por ejemplo, antes de hornear tenemos que marcar unas líneas con una espátula por donde después partiremos los crackers.
Bombones de chocolate y avellanas

Bombones de chocolate y avellanas

Tan ricos que no necesitan un papel dorado alrededor

Ingredientes para el relleno:

  • 1/4 de taza de puré o crema de avellana.
  • Una taza de dátiles.
  • 1/4 de taza de cacao en polvo sin azúcar.
  • 1/2 taza de almendra molida.
  • Gotitas de esencia de vainilla.
  • Pizca de sal.

Ingredientes para la cobertura:

  • Avellanas picadas.
  • Nibs de cacao.
  • Una tableta de chocolate sin azúcar.
  • Una cucharadita de aceite de coco o de oliva suave.
  • 1/2 taza de almendra molida.
  • Preparamos una crema o caramelo de dátiles: los deshuesamos y los ponemos en remojo unos 5 minutos, con el agua justa para que los cubra. Batimos hasta obtener una mezcla cremosa.
  • En un cuenco preparamos el relleno de los bombones: juntamos el puré o crema de avellanas con un cuarto de taza de crema de dátiles, unas gotitas de esencia de vainilla y una pizquita de sal, añadimos el cacao en polvo, la almendra molida y mezclamos bien. La masa tiene que ser manejable. Si sale pegajosa añade alguno de los ingredientes secos o si está muy seca alguno de los líquidos. Para endulzar más añade crema de dátiles y para un sabor más intenso añade chocolate y crema de avellanas.
  • Hacemos bolitas y las ponemos a enfriar.
  • Para la cobertura, fundimos el chocolate al baño María, junto con una cucharadita de aceite de coco o de oliva suave, y preparamos al lado un plato con las avellanas picadas y los nibs de cacao.
  • Bañamos las bolitas en el chocolate y las sacamos con ayuda de un tenedor.
  • Las rebozamos con los ingredientes del plato y las dejamos enfriar.

Esta receta es de esas que son geniales para hacer con niños, se divierten y además meriendan sano, ya que no lleva azúcar y es muy nutritivo y energético por el cacao y los frutos secos.

Pero no esperes a tener niños para probarlos, también es divertido hacerlos tengas la edad que tengas.
Si te encantan el chocolate y los frutos secos, estos serán pronto tus bombones favoritos.

Leche de almendras

Leche de almendras

Receta paso a paso para preparar leche de almendras:

Es taaan sencillo, que dejarás de comprarla en cuanto lo veas.
Ingredientes: unas 30 almendras y ½ litro de agua.
1. Lo primero que hay que hacer es poner las almendras en agua unas horas, 3 o 4 mínimo, para que se ablanden.
2. Cuando pase el tiempo, las enjuagamos y las batimos bien añadiendo agua nueva poco a poco, hasta aproximadamente medio litro,
3. Después hay que colar la leche de almendras varias veces con un colador bien fino, yo voy removiendo el fondo del colador con una cuchara, hasta que filtro todo el liquido.
4. Esta leche de almendras está muy buena así, sin más, pero si prefieres que sea dulce, puedes añadir algún endulzante natural, como por ejemplo unos dátiles antes de batir, una cucharada de miel o un poquito de stevia.

¡Y ya tienes lista tu leche de almendras! se puede conservar unos 3 o 4 días en el frigorífico en una botella de cristal cerrada.

Si lo prefieres, aquí tienes el paso a paso de la receta en vídeo 🙂

La leche de almendras es una bebida ideal para el desayuno, porque las almendras son ricas en proteínas y ácidos grasos esenciales, que protegen el sistema cardiovascular, además tienen un alto contenido de hidratos de carbono de absorción lenta y no desequilibran los niveles de azúcar en sangre, por lo que la leche de almendras puede ser consumida por personas diabéticas, son una fuente de energía pero con un índice glucémico bajo.
Desayunando leche de almendras estarás tomando antioxidantes, vitaminas B y E, zinc, fósforo, sodio, potasio, magnesio, hierro y calcio.

Crema de cacahuete

Crema de cacahuete

!Importante! es saludable, pero sólo si consigues no comerte medio bote a cucharadas de una vez 😉

Esta receta es muuuy facilita y además está muchisimo más rica la mantequilla/crema de cacahuete casera que las compradas 🙂 que además llevan mantecas o grasas añadida.
Al comprar los cacahuetes, fíjate bien, porque casi todos los que venden ya pelados vienen fritos y con sal, así que si no los encuentras es mejor comprarlos con cascara y pelarlos.
Una vez preparado se puede conservar en un tarro de cristal cerrado, mejor en el frigorífico.

  • Cacahuetes pelados que no estén fritos y sin sal.
  • Pelamos los cacahuetes si los has comprado con cáscara
  • Colocamos en la batidora bastante cantidad, yo pongo la bolsa entera, ¡si son pocos, la cuchilla no consigue batirlos bien!
  • Batimos, primero se transforman en harina y después de un rato batiendo se harán crema o mantequilla, tenemos que ir parando cada poco rato para remover con una espátula porque la harina se va subiendo por las paredes del vaso de la batidora y hay que bajarla hacia las cuchillas y para que el motor de la batidora no se recaliente y estropee.